miércoles, 26 de noviembre de 2014

Una infancia llena de vértigo




Seleccione este trabajo por que me permitió realizar un análisis más profundo de lo que considero que es la infancia actual. A partir de la charla dada por el Dr. Enrique Orchansky y otros artículos realicé una reflexión de cómo son los niños en la actualidad, especialmente en relación a las nuevas tecnologías.

“Una infancia llena de vértigo”[i]



Las ideas que resumí en la lista de cosas que me preocupan en la infancia de la actualidad fueron cuatro: la actitud adulta de los niños, la poca capacidad de mantener la atención, lo que los padres no ven y el aislamiento. Están cuatro ideas en mi opinión están totalmente conectadas entre sí cada una es causa y consecuencia de la otra. Creo que la saturación de tecnologías, la sobrecarga de responsabilidad y la soledad en los niños son los grandes males en la infancia de la actualidad. Por culpa de estos son que empezamos a escuchar hablar de: bullying, niños violentos, trastornos del aprendizaje en niños, trastornos de conducta en niños, un padre que no sabía que su hijo (insertar problema común en los adolescentes), etc.
Para poder realizar esta investigación recurrí a un video que había visto hace unos meses y que creo que resume y relaciona bastante bien estos temas que mencioné. Este vídeo es de una charla que dio el pediatra Dr. Enrique Orchansky con motivo del evento TEDxCórdoba en el año 2013, que fue marcado por TED como el año de la curiosidad.[ii]
Sus ideas tienen mucho que ver con los temas que leímos de Juan Vasen. Creo que Enrique Orchansky tiene una mirada muy parecida pero aprecio su forma tan humana y reflexiva de ver en sus pacientes algo mucho más profundo.
El Dr. Orchansky asegura que los niños de la actualidad son niños que no juegan, que tienen jornadas educativas cada vez más largas y que empiezan a tener enfermedades y síntomas que no son propios del mundo infantil.
En la charla empieza hablando de la pediatría, de que es  una medicina destinada a los chicos y adolescentes y se pregunta “¿Por qué es necesario que los chicos estén sanos?” Afirmando seguidamente que hace 80 años era necesario que un niño estuviese sano porque era parte de la producción laboral de la familia pero que el concepto en la actualidad ha cambiado. Tienen que estar sanos “porque los chicos tienen que ser felices”.
El doctor hace una reflexión de cómo muchos chicos tienen problemas de salud pero cómo en realidad, esos problemas, tienen razones que van más allá de la medicina, que tienen que ver con lo que viven los chicos en su día a día, con su familia y su escuela. ¿Qué es lo que cambia? En primer lugar un cambio significativo es la prolongación de la jornada laboral de los padres y sobre todo la inserción laboral al mundo del trabajo de las madres, los niños tienen padres presentes pero que en realidad están ausentes la mayor parte del tiempo. Esta prolongación de la jornada laboral de los padres resulta en una fuerte prolongación de la jornada escolar de los chicos, los niños pasan la mayor parte de su tiempo en la escuela o realizando actividades extraescolares fuera de su casa con otra gente que no pertenece a su familia. Con la acumulación de todas estas actividades, Orchansky señala cómo surge el “síndrome de las casas vacías” con esto se refiere a todas “las preciosas viviendas de padres ausentes y niños ausentes que llenan todo espacio libres con tecnología” Orchansky compara esa tecnología en las casas con las pantallas que invaden cada rato libre que tienen los niños, cada momento en el que el chico no tiene una actividad planeada. “Hay más pantallas libres que rostros frente a los chicos” asegura y empieza a enumerar como los chicos comen solos frente a la tele, pasan la tarde frente a la computadora, usan el celular cuando no saben con qué entretenerse y se van a dormir con imágenes de pantallas más que de padres.
El doctor define infancia cómo “el niño acompañado por mayores, al que le sobra energía y piensa que su vida es para siempre” y lo contrapone con los chicos que llegan todos los días a su consultorio: “niños solos, que están muy cansados” Pone el ejemplo de un niño de 7 años que le dijo “¿Qué más hay en la vida? Ya sé leer, escribir, voy al colegio 8 horas desde que tengo 6 meses y sé usar perfecto la compu” U otro chico de 11 años que padece síndrome de ansiedad profundo y está tan acostumbrado a las tecnología que cuando conversa con alguien completa el mismo las oraciones del otro para que terminen rápido. Este es un niño que pertenece a la “generación del doble click” esos niños que entienden que pueden tener lo que quieran y en muy poco tiempo con tan solo hacer doblo click en un mouse o pantalla. Estos niños, como el del ejemplo anterior, son capaces de tener prendida la tele, mientras escuchan música en el Mp3 o Mp4, hablan con compañeros en la compu y hacen la tarea con el celular al alcance de la mano. Estos chicos tienen tal capacidad de multitasking que cuando van al colegio no pueden soportar mantener la atención ya que, como le decía al doctor ese chico de 11 años: “hay una misma maestra, la misma de todos los días que quiere que le preste atención” Y, así, a pesar de ser capaces de hacer tantas cosas al mismo tiempo son incapaces de mantener la atención en una sola tarea por más de 20 o 30 minutos o incluso mucho menos.
Hoy en día la niñez queda como una etapa de transición para convertirse en adultos y eso, como sabemos, no es la infancia. Estos “no niños, solos, cansados y ansiosos nos transmiten algo nuevo” Algo que cambia con respecto a cómo eran los niños hace algunos años (y no tantos).
Otro concepto que aparecer en la infancia de la actualidad es la fugacidad. Ellos sienten que todo va muy rápido, que ya lo han hecho todo, que todo avanza y se mueve a pasos agigantados, “empezaron a percibir la fugacidad que era un concepto que antes estaba reservado a los mayores (…) personas que sentían su finitud”.
¿Cuál es la solución de esto? ¿Cómo intervenimos? ¿Tapando síntomas? ¿Dando ansiolíticos? ¿Sobrediagnosticando y etiquetando a los niños como alertaba Vasen? ¿O hablando de otra manera? Orchansky recomienda el aburrimiento como solución: “Uno de los instrumentos más poderosos es el aburrimiento. No el aburrimiento vacío si no el espacio vacío para que el niño pueda plantearse ser autor de sus propias ideas” Un espacio para que el chico sea capaz de desarrollar su propia creatividad y emoción. Creo que acá entra mucho en juego una idea que puse en la lista de  “cosas positivas de la infancia actual” y que se relaciona con esta idea de Orchansky, la curiosidad de los niños de hoy en día, como él creo que es necesario despertar esa curiosidad innata que tienen los niños, darle un espacio al chico para que pueda crear su propia historia, donde con dos pedazos de madera y uno de alambre “empiece a generar ideas donde el niño decida quién es el protagonista, cuando empieza la historia y cuando termina (…) y que no lo decida la serie de la tele.”
Como afirma Enrique Orchansky esto no significa sacarles a los chicos las nuevas tecnologías, romper todas las pantallas que un chico pueda tener a su alcance, si no plantear algo nuevo, animarse a preguntarle a los niños “¿Qué se te ocurre hacer?” y poder, como adultos, mantener ese aburrimiento sano en el tiempo, para permitirles llegar a esa curiosidad  creatividad. Hacerles entender que la vida “no se mide en velocidad bytes si no en velocidad humana” La charla termina con la idea de que es necesario devolverle los criterios humanos a una infancia que se pierde porque “sin infancia perdemos nuestras raíces”. El Doctor sugiere que para devolver este concepto que se está perdiendo hay que “devolver la emotividad que están perdiendo los niños porque tienen amnesia emocional por estar saturados de emoticonos” para ello tenemos que acercarnos y mostrarles “que una sonrisa humana es más linda que las de los emoticonos” Para ello tenemos que volver a colocar la presencia humana y de la familia en la infancia y “contarles la mejor historia que podemos contarle a los chicos, la de su propia vida, (…) esas emociones que no se repiten.
Pero ¿Cómo conectar con esos niños que parecen tan distintos y ajenos a nosotros? Un artículo muy interesante que habla de estas ideas del Dr. Orchansky y otros pediatras acerca de la infancia de la actualidad y su relación con las nuevas tecnologías  señala que: “para conectar con la infancia hay que: tratar a los niños como niños, no hacerlos más grandes de lo que en realidad son; promover el diálogo y el encuentro familiar, creando momentos y espacios adecuados para un compartir pleno; apagar el televisor y los celulares dejando un silencio que será llenado de risas, palabras y juegos; estar atentos a que el diálogo tecnológico no anule la conversación cara a cara entre padres, docentes y familiares con los niños; entender que todo en bueno en su justo equilibrio, el problema no es el uso si no el abuso.”[iii]
Para terminar y volviendo a la sugerencia del Dr. Orchanksy de contarle a los chicos su propia historia de vida para poder reconectar con ellos destaco la frase con la que él termina su charla, cuando miremos a los chicos y les hablemos de su historia de vida, de todas esas emociones y sentimientos que tan necesario es que recuperen, los miremos de frente y nos animemos a “hacer la revolución que hace falta en el s. XXI, que es la revolución de devolver la infancia”.





[i] Para este título utilicé el artículo citado al final del trabajo “Una infancia llena de vértigo” de Rosana Guerra. http://www.lavoz.com.ar/salud/una-infancia-llena-de-vertigo

[ii] Las nuevas infancias: Enrique Orchansky at TEDxCórdoba  https://www.youtube.com/watch?v=m_Ygj0pB-QM  (las citas entre comillas y en cursiva son citas textuales que pertenecen a esta conferencia)

[iii] Una infancia llena de vértigo, Rosana Guerra http://www.lavoz.com.ar/salud/una-infancia-llena-de-vertigo




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